|
Varias
razones provocaron que los Navegantes del Magallanes
arrancaran la temporada 68-69 con un semblante distinto
al que les había acompañado desde su regreso
a la Liga un lustro antes. Una de ellas fue la adquisición
del veterano segunda base Gustavo Gil, quien durante
años había sido baluarte de los exitosos
Industriales de Valencia y se convertiría en
figura clave para reencontrar las victorias que en años
anteriores habían sido esquivas al Magallanes.
Apodado
"El Maestro" como rótulo de su lúcido
juego en la intermedia, el Magallanes tuvo que desprenderse
de dos de sus mejores prospectos, el inicialista Oswaldo
Blanco y el infielder Gustavo Spósito, pero a
cambio también recibió al tercera base
Dámaso Blanco para acompañar al hombre
que sería su camarero por espacio de seis campañas.
Rápidamente, la importancia de este movimiento
se vería reflejada en la ubicación de
los turcos en la tabla de posiciones. Los Navegantes
tras cuatro certámenes sucesivos de fracasos
que incluían el sótano en la justa anterior,
consiguen la clasificación para la 68-69, dando
así el primer paso hacia su regreso triunfal.
Y ese regreso, llegaría un año más
tarde con Gustavo como uno de sus protagonistas.
En medio de una equipo que incluía a los poderosos
bateadores Jim Holt y Ray Fosse, y a un inescrutable
staff de lanzadores conformado por el cubano Orlando
Peña, Jay Ritchie y Don Eddy, "El Maestro"
vivió uno de su grandes momentos dentro de la
pelota venezolana al convertirse en pieza de singular
trascendencia para que el club conquistara su primer
campeonato desde la 54-55, y de paso, se alzara como
el primer conjunto criollo en capturar el título
en una Serie del Caribe.
Luego de batear para .248 en la ronda eliminatoria,
el caraqueño experimentó una semifinal
caliente frente al Aragua con un average de .462, que
apoyó decisivamente a los cuatro triunfos que
le dieron al Magallanes la oportunidad de ir a la final
contra La Guaira. Los turcos derrotaron a los escualos
en tres juegos para obtener el cuarto gallardete de
su historia y pocos días después rivalizaron
con los Tigres del Licey y los Leones de Ponce en la
Serie del Caribe que se efectuó en Caracas.
Y ese sería el escenario en donde Gil conectaría
uno de los más destacados batazos de su carrera,
un sencillo impulsor de Dámaso Blanco que dejó
en el terreno a la escuadra borinqueña y le dio
a Venezuela por primera vez el título de Campeón
del Caribe, tras batallar once episodios en el juego
decisivo.
Para el momento de su incorporación a los Navegantes,
ya Gil había enseñado su juego en las
Grandes Ligas, adonde se estrenó durante la campaña
del 67 con el uniforme de los Indios de Cleveland, lo
que le permitió grabar su nombre como el undécimo
venezolano en actuar a ese nivel, en el cual además
jugaría por espacio de otras dos temporadas con
los desaparecidos Pilotos de Seattle y los Cerveceros
de Milwaukee. Su paso por la Gran Carpa fue fugaz y
sin el brillo que se esperaba, pero en contraste, los
diamantes nacionales fueron testigos de la calidad de
quien es considerado como uno de los mejores defensores
de la segunda base que han nacido en el país.
Gil permaneció activo en Venezuela durante 19
temporadas, nueve de ellas como una de las figuras emblemáticas
del Magallanes, al cual ayudó a conquistar otro
título más (76-77) y dos sub-campeonatos
(70-71 y 74-75). Sus mejores actuaciones se produjeron
en la 71-72, cuando logró un average de .313
y en la 74-75, oportunidad en la cual aportó
un promedio de .302 en 52 juegos, luego de dejar la
segunda almohadilla para pasar a defender la inicial
hasta su retiro.
Al examinar la historia magallanera, es imposible no
encontrarse con "El Maestro". Gil, con su
eterno palillo entre los dientes, aparece dentro de
los líderes vitalicios del equipo en varios de
los más importantes renglones: segundo en boletos
(con 227), tercero en anotadas (254), cuarto en veces
oficiales al bate (1.747) y hits (491), quinto en juegos
(468), sexto en dobles (64) y triples (15) y noveno
en impulsadas (164).
Luego de jugar en 41 partidos en la 76-77, cuando dejó
un promedio de .265, Magallanes lo dejó en libertad
antes del inicio del certamen siguiente.
|
Números
con Magallanes
|
|
Aņo
|
JJ
|
Vb
|
Ca
|
H
|
2b
|
3b
|
Hr
|
Ci
|
Br
|
Ave
|
|
68-69
|
60
|
236
|
37
|
68
|
10
|
2
|
1
|
16
|
4
|
.288
|
|
69-70
|
57
|
233
|
29
|
58
|
14
|
1
|
0
|
23
|
7
|
.248
|
|
70-71
|
54
|
199
|
27
|
54
|
10
|
0
|
2
|
20
|
1
|
.271
|
|
71-72
|
61
|
227
|
40
|
71
|
7
|
4
|
0
|
15
|
3
|
.313
|
|
72-73
|
58
|
225
|
36
|
63
|
5
|
2
|
1
|
17
|
2
|
.280
|
|
73-74
|
60
|
216
|
46
|
64
|
9
|
3
|
0
|
23
|
0
|
.296
|
|
74-75
|
52
|
189
|
16
|
57
|
7
|
3
|
1
|
25
|
0
|
.302
|
|
75-76
|
25
|
86
|
7
|
20
|
1
|
0
|
0
|
11
|
1
|
.233
|
|
76-77
|
41
|
136
|
16
|
36
|
1
|
0
|
0
|
14
|
1
|
.265
|
En
su empeño por convertirse en el quinto pelotero
en arribar al millar de hits en la Liga Venezolana de
Béisbol Profesional, Gil se vistió de
cardenal para la contienda 77-78, pero apenas pudo conseguir
14 de los 32 indiscutibles que le faltaban para unirse
al selecto grupo conformado por Víctor Davalillo,
Luis "Camaleón" García, César
Tovar y Teolindo Acosta. Sin embargo, eso no fue estorbo
para que el bateador derecho consiguiera ser dueño
de un lugar importante en los anales del circuito, en
el cual está inscrito como el quinto jugador
con más anotadas (493) y turnos oficiales (3437),
sexto en dobles (146), séptimo en juegos (927)
y octavo en triples (29).
Gil regresaría al Magallanes años más
tarde pero en calidad de mánager. Su estadía
al frente de los Navegantes se produjo en la época
negra del equipo a comienzos de la década de
los 80, específicamente en la 81-82 cuando sustituyó
al norteamericano Jimmy Williams e intentó evitar,
infructuosamente, que la nave se hundiera en el foso.
Para la siguiente campaña. Gil no recibió
la oportunidad de dirigir al club, de allí que
esa breve pasantía como piloto marcó el
final de su trayectoria como miembro del club.
|